 |
| The HSUS |
| Las jaulas en batería son inhumanas. |
En creciente oposición con la tradición de México de granjas rurales, pequeñas e independientes, hoy dia la mayoría de los huevos comerciales, carne, y productos lácteos se producen en granjas intensivas y de confinamiento. Estas operaciones, llamadas granjas industriales, son fábricas de animales que no aseguran la mayor parte de las necesidades básicas de los animales y causan inmenso sufrimiento. En respuesta, la Sociedad Humana Internacional (HSI, por sus siglas en ingles) ha lanzado una campaña para mejorar el bienestar de los animales de granja—los animales usados como comida en México. El enfoque de la campaña de HSI será el bienestar de las gallinas ponedoras.
La campaña contra las sistemas de jaulas en batería
Las campañas de marketing, las normas del gobierno, y otros factores han contribuido al considerable aumento del consumo de huevo en México. La Unión Nacional de Avicultores (UNA) afirma que México es el primer lugar mundial en el consumo de huevo fresco con 22.1 kg. per capita anuales. México es el sexto productor mundial de huevo, y cuenta con una parvada de más de 130 millones de gallinas ponedoras y una producción de huevo de 2.3 millones de toneladas.
|
Como Usted Nos Puede Ayudar |
|
Evitar huevos producidos en granjas industriales donde las gallinas ponedoras son hacinadas en sistemas de jaulas en batería. No comprar producto animal producido en granjas industriales que utilizan sistemas de confinamiento intensivas.
Hablar con los gerentes de sus favoritos supermercados y restaurantes e instar que establecen normas de sólo ofrecer huevos de gallinas criadas en sistemas sin jaulas y otros estándares de cuidado animal.
Inscríbase para recibir boletínes de la Sociedad Humana Internacional. Haga clic aquí para unirse a la red de activistas.
|
Toda la producción de huevo comercial en México ocurre en granjas industriales. Estas granjas industriales utilizan galpones con sistemas de jaulas en batería con múltiples niveles. Dentro cada galpón hay miles de gallinas hacinadas en estas pequeñísimas jaulas de alambre. En una típica granja industrial, hasta 10 gallinas ponedoras son amontonadas dentro de una jaula, donde son incapazes de manifestar comportamientos naturales como aletear, anidar, perchar, o forrajear. Cada gallina pasará toda su vida confinada en un espacio menos al tamaño de una sola hoja de papel.
Las granjas industriales rutinariamente usan procedimientos inhumanos que dañan la salud de las aves. El corte de pico es un ejemplo. El pico de la gallina es sensible y lleno de nervios. La gallina utiliza su pico para tocar, sentir, y recoger cosas. En las granjas industriales, sin embargo, se les corta el pico a la mayoría de las gallinas con una navaja ardiente sin que les suministre analgésicos. Sus picos son cortados para evitar el canibalismo y la arrancada de plumas, el resultado cuando tantas gallinas son hacinadas en pequeñísimas jaulas.
La pelecha forzada es otro ejemplo de como sufren las aves en las granjas intensivas. Cuando la producción de huevos comienza a disminuir, los avícultores inducen la pelecha forzada. Con el fin de parar temporalmente, la producción de huevo las gallinas ponedoras son privadas de alimentación, agua y luz por dos semanas. Cuando se les proporciona el alimento y la luz, las gallinas comienzan a producir huevos en un índice más rápido, aunque sus sistemas inmunológicos están considerablemente debilitados. El hacinamiento, estrés, condiciones antihigiénicas, procedimientos inhumanos, falta de luz solar, confinamiento y cría intensivas han facilitado el surgimiento y aumento de enfermedades, incluso la gripe aviar.
Las jaulas en batería son tan inhumanas que la Unión Europea (UE) votó para prohibirlas comenzando en 2012. En el periodo provisional, la oposición pública a las prácticas inhumanas en las granjas industriales ha crecido y un número creciente de supermercados, restaurantes y otras companies alrededor del mundo han adoptado normas de sólo ofrecer huevos de gallinas criadas en sistemas sin jaulas.
HSI urge a los supermercados, restaurantes, y todo el sector de la alimentación de México que establecen normas de sólo ofrecer huevos de gallinas criadas en sistemas sin jaulas y mejorar el bienestar de animales de granja.