Cada año, aproximadamente 250 mil toros son masacrados en las corridas de toros. Las corridas de toros son prohibidas por la ley en muchos países como Argentina, Canadá, Cuba, Dinamarca, Italia y el Reino Unido. Aunque son legales en España, algunas ciudades españoles tal como Calonge, Tossa de Mar, Vilamacolum y La Vajol, han prohibido las corridas de toros. Existen pocos países alrededor del mundo en los cuales esta práctica aún ocurre (España, Francia, Portugal, México, Colombia, Venezuela, Perú, y Ecuador).
Una Lucha Injusta
La afirmación de que las corridas de toros constituyen una lucha justa y par entre el toro y el matador es simplemente falsa. Cada toro es debilitado tanto mentalmente como físicamente antes de enfrentarse con el matador. Antes de entrar al ruedo, el toro sufre el estrés del transporte y puede que también deba aguantar la marca de la ganadería. En el primer acto de la corrida de toros, los asistentes del matador provocan al toro con capotes grandes y coloridos. Después, los picadores (hombres a caballo) penetran con una puya el cuello del toro. Todo esto ocurre antes de que siquiera comience la “lucha” del matador.
Una Muerte Angustiosa
Luego de que el matador apuñala al toro con las banderillas (palos de madera con extremos punzantes), su objetivo es conquistar y matar al toro en pocos segundos al colocar un estoque en un área de pequeño tamaño entre los hombros del animal. (1) Defensores de la corrida de toros sostienen que si el matador acierta el animal muere en cosa de segundos. No obstante este tipo de muerte rápida y limpia no es lo normal. En la mayoría de los casos, el matador no acierta en el punto clave lesionando los pulmones y los grandes bronquios del toro, causándole un flujo de sangre a borbotones por la boca y la nariz del animal.
1 Brook B. 2004. The Real Mexico. Mexico’s Dance with Death.
http://www.therealmexico.com/bullfighting.htm. Accessed July 11, 2008.